¿Porqué es tan socorrida una cruz en el teatro si de ella tanto se reniega?
Dice un afamado director de orquesta, y en mi opinión, tiene toda la razón, que estamos ante la dictadura de los escenógrafos.
Yo no sé muy bien de donde han salido estos nuevos dictadores, y en realidad qué labor indispensable tienen en una ópera, bueno mejor dicho, indispensable ninguna.
Vamos a ver, que quede muy claro que sin música no hay representación, pero sin escenografía esperpéntica, si, y sinceramente mucha de ellas sobra.
Y no estoy apostando por que desaparezca la escenografía, pero por favor, que tenga la importancia que requiere, y no más. Estas escenografías esperpénticas no son un elemento indispensable y mucho menos protagonista.
Los gastos en los que se incurre en las representaciones actuales, en cuestiones escenográficas son completamente desmedidos, y mientras que muchos otros profesionales tienen que trabajar con salarios muy recortados, profesionales, eso si, imprescindibles.
Pero vuelvo a repetir lo mismo que al principio, que se haga una representación sólo con la escenografía a ver que resulta…
Además de dictadores de la escena, muchos de ellos no tienen ni idea de las necesidades de los profesionales de la música. Entran en este mundo como elefante en una cacharrería y, lejos de aportar en unión a los demás profesionales, tienen que lucirse egoístamente y en la mayoría de las ocasiones de forma ridícula.
En la actualidad prácticamente todo vale. Directores de teatro metidos a escenógrafos etc… No tienes otra cosa que hacer?… pues ponte a firmar escenografías.
Haz algo esperpéntico, qué más da el libreto!, la música, el trabajo de las personas que se tienen que emplear en ello, que tienen que montarlo…
A veces, parecen como auténticos «caprichitos» de niño consentido que no aportan absolutamente nada.
En mi opinión, ocupen ustedes su lugar. Creen y continúen haciendo de este trabajo un oficio de dignidad como ha sido desde hace muchos años. Conviviendo con las demás profesiones en un escenario de forma coherente pero, por favor, no se atribuyan protagonismos que no requieren y respeten a los demás profesionales y al público, que nos toman ustedes «por el pito del sereno».


Estoy de acuerdo! La escenografía me pareció recargada y en momentos innecesaria. Era difícil moverse entre ella y para mi gusto no aportaba nada a la historia. Es difícil conocer la interpretación contemporánea que de la obra de quiso hacer con esta escenografía.