La ópera está considerada mayormente como un espectáculo musical y con ello, en mi opinión, no empezamos bien.
Si dijésemos que la ópera es teatro cantado, que sería más, ¿teatro o música?
En mi opinión, deberían de ser inseparables ambos términos, pero los separamos y eso nos hace estar muy predispuesto a recibir una serie de sensaciones y no otras, las cuales casi pasamos a obviar.
La música de la ópera está pensada y compuesta para ser representada teatralmente con todo lo que esto conlleva tanto de actuación teatral como de escenografía general.
La cosa está cambiando y es para bien de la ópera, en mi opinión. Desde no hace mucho tiempo, estamos caminando hacia el teatro completo, que es la ópera, y eso es imparable afortunadamente, todo ello en gran medida, gracias a la nueva escenografía y verdaderamente, para mí, es de agradecer y mucho.
Desde lo que más conozco
He querido hacer el comentario de inicio desde mi punto de vista como cantante lírico y profesor de canto profesional.
Me hubiese sido más fácil comentar lo anterior siendo escenógrafo o profesional de cualquiera de las profesiones que engloba la escenografía. Lo hago desde la que quizás, más trabas haya puesto y ponga, aunque cada vez en menor medida afortunadamente, a la nueva escenografía.
Yo desde mi puesto como profesor de canto no hago escena y no me encuentro con los problemas en escena que puedan derivarse de ciertas escenografías, pero como profesional de la voz, trato de entender la situación.
Pero me consta que, desde los nuevos responsables de la escenografía, este es un tema que tratan de entender a la perfección y ayudar lo máximo posible para sacar adelante de la mejor manera para todos, los trabajos a realizar.
Posiblemente habrá algún responsable de escena que le cueste un poco más asumir la situación, pero también sé y a la perfección, que son algunos más los cantantes de queja continua por la nueva escenografía y que en mi opinión, deberían aunar posturas por el bien común.
La ópera es la institución, es lo principal el resto se circunscribe a ella, es la que perdura y lo continuará haciendo en sus diferentes formas.
Ella nos deja subir en su viaje a unos y a otros de maneras diferentes, pero todos somos invitados con relación a ella, somos secundarios en uno u otros puestos, pero siempre secundarios con relación a ella.
Entre el protagonismo y el ser ignorado
La ópera actualmente está considerada como un espectáculo musical, pero con un tipo de música, que, en la actualidad, no es mayoritario si dividimos la población existente, entre los diferentes tipos de música que se suelen escuchar.
Yo no diría nunca que la ópera se ha convertido en un tipo de música minoritario, yo creo que nunca ha sido mayoritario con relación a la cantidad de gente que pudieran escucharla.
La ópera, en mi opinión, es una asignatura, una asignatura pendiente en gran medida para muchas personas.
Es una asignatura con fundamento, que necesita de unas bases bien establecidas para ser afrontada, no es de fácil comprensión si no se dan ciertas premisas o como decíamos, bases en los comienzos de dicha comprensión.
Como toda asignatura compleja, si se llega a comprender y disfrutar de ella, los beneficios personales son incalculables.
La ópera no debemos encuadrarla dentro del entretenimiento, sino más bien dentro del crecimiento personal. Si uno se entretiene creciendo personalmente, bueno, también sería entretenimiento en ese caso. Si uno pretende ir a pasar el rato a una ópera, así tal cual, en mi opinión pasará un mal rato.
La ópera como asignatura personal
Sí, es una auténtica asignatura didáctica y está conformada como tal académicamente hablando, con lo que ello conlleva para la persona.
Como tal asignatura didáctica con base académica compleja, requiere de una preparación específica. No se asuste nadie, tiene sus pasos para realizarse de manera progresiva y razonable. Tiene, como toda asignatura, sus niveles.
Uno no va a un simposio de matemáticos y entiende algo, nooo, no entiende nada y eso que sabemos algo, poco o mucho de matemáticas.
Pues pasa algo parecido en la ópera, depende del nivel en que te quieras meter y de tu preparación para ello.
Después de miles y miles de clases impartidas durante muchos años, de manera personalizada a tantas y tantas personas con las que, en su gran mayoría, por no decir la totalidad, he tratado este asunto, puedo hablar, de esta larga experiencia a través de mis vivencias en ese tiempo y contar también la de estas personas, evidentemente bajo el anonimato, con relación a la asignatura de la ópera.
En próximos artículos os presentaré la asignatura de la ópera y la iremos desarrollando de una manera muy sencilla, la vamos a desmenuzar, por decirlo de alguna manera, hasta que sea tan sencillo y natural que no se reconozca la imagen, la idea que de ella se tiene, que suele ser errónea por total desconocimiento y comience una nueva forma de entenderla y considerarla mucho más real, con conocimiento de causa.

