¡¡¡Sople usted!!!
¡¡¡Nooooooo!!!
¡¡¡Sople usted que a mí me da la risa!!!.
Cuando veo en youtube, cómo algunos auténticos esforzados sanitarios, tratan de enseñar a soplar a un paciente en la prueba de espirometría… en verdad que no se bien qué pensar.
¡Pero si no sabemos respirar correctamente! ¿Cómo vamos a saber soplar bien? ¡Pero si no sabemos coger aire correctamente, ¿Qué vamos a soplar?
Bueno pues allí, con el esforzado sanitario de turno haciendo lo que puede y con sudores, mareos y demás aconteceres que le suceden al paciente… se logra que la maquinita de la espirometría dé unos valores ¿? ¿? ¿? ¿?, máximos, mínimos… realmente los que se han podido medir en el momento y con las circunstancias concurrentes.
En mi caso, que he expuesto en el artículo anterior, queda manifiestamente claro que soy un torpe haciendo espirometrías, y que obtengo unos resultados malísimos en estas pruebas. Este aparato eso me lo ha demostrado clarísimamente, pero no me ha demostrado en absoluto mi capacidad respiratoria en ningún aspecto, más allá de cómo decía que no sé utilizar dicho aparato.
Mi capacidad respiratoria es probadamente superior a la media, simplemente por mi profesión, mi trabajo es respirar lo mejor posible en cada momento, sobre todo y de manera más exhaustiva, cuando estoy trabajando y puedo afortunadamente decir, que realizo este trabajo durante muchas horas del día.
¿Entonces?
Pues lo dejaremos en que soy un torpe utilizando la máquina de hacer espirometrías y por ello obtengo malísimos resultados en las pruebas y que tengo una capacidad respiratoria por encima de la media…para quien lo entienda porque yo no lo entiendo, pero… que cada uno saque sus conclusiones.
Estoy completamente seguro que estas máquinas son buenas, y tienen un buen propósito que cumplir, no me cabe la menor duda, pero… hablando de dudas… pues hombre si tengo alguna duda que otra en referencia a la forma de utilizarse dichos aparatos en referencia a algunos aspectos.