CONDICIONES NATURALES A OBSERVAR EN LA DOCENCIA DEL CANTO
Cuando comienza un alumno no sólo le ocurre lo que comentábamos anteriormente, que viene con la idea preconcebida de tener un timbre que no tiene. Viene con esa idea, pero… oír ese tipo de voz en otra persona le parece bello, pero en él… “que vergüenza ¿no?» Eso es «engolar la voz ¿no?» «Tengo que hacer un auténtico esfuerzo para no reírme oyéndome esta voz.»
Bueno, podremos ver que en este artículo se juntan condiciones mentales y emocionales, suele ocurrir.
Yo podría decir y a algunas personas hay que decírselo, que si la voz correcta que le comienza le da risa pues…
En primer lugar es su auténtica voz, pues está utilizando todo su aparato fonador de forma correcta, y dando lugar a una buena voz y evidentemente es suya. Otra cosa es que no se la haya escuchado nunca, pero… en otros le gusta. Y verdaderamente la que escuchando no le da lugar a risas y cree que es la suya, es a la que está acostumbrado… risas no da…
Quizás pueda dar ganas de llorar… pero como estamos acostumbrados a escucharnos pues.. (evidentemente no incluyo en el lloro a quien tiene la voz mal por una dolencia)
Puedo entender que nos cueste acostumbrarnos, pero he visto llorar de emoción a muchas personas cuando han comenzado a conocer su verdadera voz. También los he visto indignados por no haberlo conseguido antes.
Es muy emocionante conocer nuestra verdadera voz, y debemos quitarnos de encima tanto reparo y pasar a emocionarnos con ella. Pasar a emocionar a los demás con nuestra voz, la nuestra. Emocionar de la misma manera que a nosotros nos pueden emocionar otros. Emocionarnos con nuestra voz de la misma manera que nosotros nos emocionamos con la de otra persona.
Emocionarnos con nuestra voz, es por lo menos el doble de emoción de lo que ya nos puede
emocionar la voz de otra persona.
Así!!!! Es!!
Como siempre dices, imprescindible un profesional al lado y qué mejor que tu, Eduardo!!
Gracias por la información!