La formación correcta de la consonante “s” es fundamental para una buena dicción.
Claro que no es fácil pronunciar la “s” correctamente, sobre todo no deformarla y tampoco deformar el sonido que le acompaña, que es lo que suele producirse, pero hay que trabajarlo y mucho.
De entrada, si prestamos más atención a nuestra dicción, nos daremos cuenta, que uno de los mayores problemas que nos pueden surgir declamando o cantando, se dan en las palabras que llevan esta consonante.
Esta consonante exige algo más de atención que otras para su correcta formación.
De la misma manera, cuando se pronuncia adecuadamente, nos puede hacer cambiar un texto para bien notablemente.
Todo problema de sonido con una consonante o vocal, no viene por abuso de buena pronunciación de una de ellas, sino por defecto de dicha pronunciación. Esta mala práctica nos dará una deformación de estas vocales y consonantes creando ciertos sonidos, que en el caso de la “s” se suele decir “que silban”.
Repito, nunca esto se produce por exceso de pronunciación, sino por lo contrario.
Me llama mucho la atención, que rápidamente pasamos a decir que cierta región tiene “deje” o “un acento” y bueno, en más de una ocasión, no en todas, no es un “deje”, sino una auténtica dejación y abandono a la hora de pronunciar correctamente, pero… lo disfrazamos enseguida y ya está.
Yo os invito a controlar la forma que tenéis de pronunciar la consonante “s” y a que lo hagáis con todas las vocales con diferentes palabras.
Lo normal es que tengáis problemas para realizar una correcta pronunciación de esta consonante en algunas palabras o que no la potenciéis todo lo que se puede y con ello no consigáis cierta fuerza y nitidez que tiene su buena pronunciación. Todo es trabajarlo y así podríais llegar a disfrutar de todas esas ventajas que tiene su correcta pronunciación.