Hemos comentado en artículos anteriores la gran importancia del repertorio en todas sus dimensiones.
Aprendemos toda la técnica vocal que podemos y después… donde la debemos poner en práctica de forma correcta es en el repertorio.
El repertorio es de vital importancia para continuar con la formación adquirida en la técnica vocal y por ello su elección debe de ser la apropiada.
Pero claro, desde este momento ya tenemos un problema y para darnos cuenta de ello, tan sólo tenemos que mirar a nuestro alrededor y comprobaremos que, en gran cantidad de ocasiones, se canta casi siempre lo mismo.
Es evidente que en los comienzos se suele repetir una serie de obras que sabemos contienen una serie de características, ideales en muchos aspectos para la persona que comienza, pero aun así, podemos variar, hay mucho donde elegir.
Pero si ya miramos a los más iniciados, en muchas ocasiones, los mismos repertorios, las mismas arias, los mismos dúos y demás…
Una de las causas, que yo conozco al respecto, es debido a que se eligen los repertorios escuchándoselos a otros intérpretes y no estudiando sobre el papel la obra, leyendo todo de arriba abajo, observando todos los detalles… en fin, estudiando la obra como tiene que ser.
Y como en lugar de estudiar la obra de manera correcta, oímos una parte y ya está… pues resulta que muchos de los repertorios que se eligen para alumnos, o que eligen los mismos alumnos, no son los que debieran ser.
En mi opinión, los repertorios se estudian inicialmente sobre la partitura y lo más concienzudamente posible, después claro que podemos escuchar diferentes interpretaciones, pero las escucharemos con otra finalidad, con la finalidad de contrastar nuestro estudio, de buscar aportaciones nuevas a las que hemos estudiado, de enriquecer nuestro estudio inicial.
Si no estudiamos lo que queremos cantar para saber si nos conviene o no, y sólo escuchamos las obras en voces de otros intérpretes, pues nos puede ocurrir que…
Podremos escuchar realizar ciertos repertorios a voces, «algo parecidas» a la nuestra, haciéndolo muy fácil, y ello no tiene porqué significar que nosotros podamos realizar con la misma facilidad el mismo repertorio.