En una clase reciente, con una contralto como alumna de canto, nos ocurrió algo que es más frecuente de lo que parece.
Esta alumna practica canto ligero, y escucha las canciones que quiere cantar, y a la vez de hacer esto, va imitando la forma de cantar de quien interpreta la canción.
Resulta que la cantante a quien está imitando ha tenido graves problemas en su voz, debido entre, otras cosas, a la forma de interpretar las canciones.
Esta alumna a la que estoy refiriéndome ha hecho un progreso enorme para salir de una situación vocal peligrosa que le hubiera llevado a una dolencia, de seguir practicando el canto de esa manera.
Ahora, afortunadamente canta de otra forma, la voz cada vez es mejor y sobre todo sin riesgo alguno de dolencia.
Pero… claro, si por querer copiar un mal ejemplo, para que la canción suene parecida a como estamos acostumbrados a escuchar, optamos por cantar como lo hace la cantante a la que escuchamos y si a su vez, ésta tiene problemas vocales por cantar de esa manera, pues… tendremos también problemas vocales.
Y así le ha sucedido a esta alumna cuando ha comenzado a cantar de esta manera errónea la canción, hasta que hemos tenido que parar, pues comenzaba a dañarse.
Le he explicado lo que sucedía y automáticamente ha corregido la posición incorrecta por su posición correcta y ha interpretado la canción sin ningún problema vocal.
Está bien que aprendamos la canción y para ello escuchemos la canción en la voz de su intérprete original, si no tenemos otra forma de aprenderla, evidentemente, pero esto debemos hacerlo «tarareando» dicha canción y no cantándola a «viva voz» junto al cantante al que estamos escuchando.
Se puede utilizar esto de cantar a la vez, sólo cuando está correctamente recomendado por el profesor la canción y el intérprete a seguir.