Poquito a poquito y con buena nota.
La incorporación a la actividad y más después de un periodo vacacional, debe de hacerse de forma progresiva y sin prisas.
Nuestra voz habrá crecido y tenemos que amoldarnos a los cambios que se hayan producido, para bien, en ella.
También es importante haber preparado parte del repertorio y tener claro por donde comenzar.
Nuestra musculatura respiratoria también tiene que ir tomando el tono, y nunca mejor dicho, para no dañarnos.
Tener los objetivos a conseguir claros, nos ayudará a planificar bien nuestro tiempo de dedicación a la actividad, eso pensando que siempre surgen imprevistos que hay que solventar, pero si hacemos una buena planificación de nuestra actividad, también tendremos tiempo suficiente para solventar los diferentes imprevistos que nos pudieran surgir.
En relación al repertorio, también es aconsejable empezar de menos a más, refiriéndome con ello al nivel de dificultad.
No debemos programarnos, realizar audiciones o conciertos, nada más llegar de las vacaciones, a no ser que sean obligatorios.
Si tuviéramos la obligación de realizar algunos de ellos, tendríamos que adelantar la vuelta de vacaciones para tener el tiempo necesario de una correcta preparación.
En relación al repertorio del año anterior, y al de los demás años anteriores a éste, nunca deja de realizarse, y cuando volvemos del periodo vacacional, siempre es bueno recordar obras anteriores e ir viendo nuevas al mismo tiempo, esto nos dejará observar cómo ha progresado nuestro aparato fonador, y también nuestra cabeza en relación a esas obras, con ello también continuaremos descubriendo en dichas obras nuevos aspectos importantes a desarrollar.
La vuelta a la actividad bien programada, nos permitirá no perder el tiempo y comenzar a trabajar correctamente nada más llegar a clase, puesto que los meses pasan y los objetivos marcados deben realizarse correctamente.
No nos olvidemos nunca que además de los objetivos marcados, siempre surgirán otros imprevistos que sería bueno poder atender.
