Continuando con este humilde repaso por tiempos pasados en el canto, nos encontramos con los famosos años de estudio.
Hay por ahí una soprano de actualidad, que se jacta de ser autodidacta y en mi opinión, creo que puede ser verdad, debido a las barbaridades que hace cantando.
Los “castrati” dedicaban unos catorce años de estudio guiados por grandes maestros, a la “simple” actividad del canto.
Y ello después de haber sido elegidos los mejores.
En la actualidad, esto del usar y tirar, se ha instalado en el canto, con lo que ello conlleva.
Volviendo a los “castrati”, cuando terminaban y el que terminaba, este periodo de preparación, era considerado el mejor o de lo mejor.
Se primaban las aptitudes naturales en un principio y todas las demás, durante mucho tiempo.
Todo esto daba pie a algo que he dicho en otros artículos, y entre otras cosas más, daba pie como decía, a que grandes compositores como Scarlatti, escribieran obras con partes en las que se dejaba al cantante improvisar…
En la actualidad, en la mayoría de ocasiones, no se sabe ni se puede realizar lo que ha puesto el compositor, debido a la incompetencia y falta de preparación de algunos cantantes.
Eso sí, parece ser que, a la vista de tan buenos resultados, se hace bueno reducir el tiempo de estudio de la actividad, más que nada “por los buenos resultados obtenidos”.
Iremos viendo cómo se ha desvirtuado la historia en el canto y cómo se han convertido en leyenda y en norma a seguir, muchos tipos de engaños.
La mediocridad tiene muchos vestidos y estos son tremendamente llamativos, aunque en realidad, uno esté desnudo con ellos, pero…
También es cierto, que la verdad solo tiene un camino y con ello, algo fundamental a tener en cuenta en el ejercicio de la actividad es, OBTENER UN RESULTADO ÓPTIMO EN TODOS LOS SENTIDOS.

