El ser humano nace con las principales condiciones para cantar, sólo hay que desarrollarlas de forma correcta.
Su cerebro está preparado para dar órdenes involuntarias como sucede en la respiración, hay que potenciar ciertos movimientos de esta respiración, su musculatura en especial, pero sabemos respirar perfectamente.
Sabemos utilizar el aire cuando tosemos, y eliminar así cualquier obstáculo de las vías respiratorias, dentro siempre de los parámetros normales en referencia a los obstáculos . Este acto reflejo de la tos lo utilizamos en el canto de forma muy similar.
Sabemos vomitar, para ello conseguimos una serie de movimientos de relajación en el cuello y en la boca que también los utilizamos en el canto.
Sabemos bostezar, en el bostezo posicionamos la mandíbula y la boca correctamente, es una buena posición para cantar.
Sabemos suspirar, buen modelo de funcionamiento de la musculatura respiratoria tanto en inspiración como en espiración.
Sabemos hacer carcajadas al poco tiempo de nacer y también evidentemente llorar, y desde luego a pleno pulmón, y no hay daño ninguno debido a la relajación muscular y a la buena utilización del aire que también sabemos coger y expulsar.
Sabemos , al expulsar ese aire , hacemos sonido y hacemos este con un volumen diferente según la necesidad.
Sabemos abrir y cerrar la boca sin problemas , actos muy necesarios para cantar.
Tenemos multitud de sentimientos que expresar y necesidad de hacerlo y también de que nos escuchen.
Disponemos , normalmente, de una buena capacidad auditiva, y no me refiero solo a los oídos, más bien a su buena conexión con el cerebro. Esta buena conexión requiere de un buen trabajo sobre todos en los primeros años de vida, pero siempre se puede trabajar, aún sin ser a tan temprana edad.
Nos gusta que nos escuchen y nos gusta escuchar, qué más nos hace falta saber para darnos cuenta que estamos predispuestos para cantar.