Cuántas personas, ¡Cuántas! he podido ver llorar tras cantar en clase, asombrándose de lo que están haciendo, sintiendo que hacen lo que querían hacer y que, por unas cosas y otras, sobre todo por opiniones absurdas y gratuitas, sin ningún tipo de fundamento, que les habían dicho que mejor no cantasen, habían dejado de hacerlo.
Vuelvo a repetir que todo el mundo puede cantar bien, y que no hay malas voces, sino voces mal utilizadas.
Sabiendo que nacemos con las cualidades cantoras suficientes, también hay que entender que las tenemos que aprender a desarrollar correctamente, y sobre todo a no mal utilizarlas.
Ese proceso de aprendizaje es el mismo que para cualquier otra actividad pero… en otras actividades tenemos claro que hay que aprender a desarrollarlas y en el canto pensamos que… ya tenemos que nacer cantando.
Pongo un ejemplo, lo hago un poco en broma, lo digo por si es un poco desproporcionado.
Tenemos claro que hay que aprender matemáticas, pero también tenemos claro que no pretendemos ser Einsten.
Pues no se por qué para aprender a cantar o somos el Einsten del canto o nada… no servimos para cantar… ¡que cosas tiene la mente!.
- Se debe cantar por ser algo más que un profesional del canto.
- Se debe cantar por que ayuda enormemente al desarrollo completo de la persona.
Por ejemplo, un ejercicio continuado y ejecutado de forma correcta de tablas respiratorias destinadas al canto nos dará una correcta frecuencia respiratoria en nuestro día a día, cuidará de nuestra espalda y de nuestro corazón, con lo que todo esto conlleva al resto de órganos de nuestro cuerpo.
En cuanto a lo psicológico, es indescriptible la sensación que recibes observando cómo eres capaz, con tu cuerpo como instrumento, de expresar todo tu sentimiento en forma de sonido.
Esto es un ejemplo muy resumido de los muchos beneficios del canto… y sobre todo, no tiene contraindicaciones.
Te puede interesar: Cantar. Todo el mundo puede cantar bien
