Continuación al artículo Los miserables críticos del refrito.
Cuando ya en otros teatros a este cantante, se la haya dado mejor trato, o simplemente el justo y éste no haya sido malo, viene el FAMOSO REFRITO DE LA CRÍTÍCA, TODOS LOS REFRITEROS SIGUEN MÁS O MENOS UN DICTADO, ¿por qué? ¿cuál es el dictado?, porque la mayoría de estos críticos del refrito escriben al dictado, en la distancia claro, me explico: cuando uno de los pocos críticos que saben de esto, diga lo bueno que este cantante (el denostado hasta ahora para los refriteros) está haciendo, es decir, que va haciéndose un nombre con su buen trabajo y va dándose a conocer con el tiempo, como es lo normal, pues ya los refriteros e ignorantes comienzan a decir, del mismo cantante al que ellos catalogaban de mediocre y sin entidad , que ya no es mediocre, que ya tiene nombre.
Por favor, una cosa es hacer una crítica de un trabajo que en esa representación se ha realizado y que éste ha sido mejor o peor y otra… es que no se les deja ni que hagan el trabajo, y ya se les está denigrando, ya se les dice que no dan la talla… ¡¡¡pero si no ha empezado a trabajar!!!
Y, por cierto, ¿por cartel de renombre… se refiere a esos de ¡¡¡crea fama y échate a dormir!!!?
Y una pregunta ¿esos que ahora tienen nombre, venían con él ya desde la cuna?
Hablando de nombre… ¿Qué nombre habría que poner a estos críticos? Yo lo dejo a la elección de cada uno porque si se lo pongo yo…
Y así están las cosas, saber… saber… de esto respecto a la crítica… saben unos poquitos; escribir de esto… un montón, pero excepto esos poquitos que marcan una tendencia y que ayudan a crecer a los cantantes, al espectador y al género en su totalidad, el resto, estos que escriben al dictado y escondidos en la distancia del tiempo transcurrido, entre lo que escribe el que sabe y ellos lo copian cambiando algunas cositas para disimular… para mí no son más que una parte de las miserias, que, como toda profesión, ésta también tiene que soportar.

