La última pregunta que se realizó en la conferencia pasada fue ¿Cómo sabe una persona si está bien situada en la cuerda en que está cantando?
Evidentemente hacía referencia, en este caso, a una persona que está en un coro, pero es extensible la pregunta a cualquier otra situación.
En primer lugar, como hemos mencionado en artículos anteriores, antes de iniciar una actividad relacionada con la voz debemos conocer una serie de requisitos previos y así evitaremos problemas posteriores. En dicho artículo, que podéis leer en el blog, hemos enumerado en dichos artículos todos esos pasos.
Pero para no desviarnos de la pregunta, que como vemos, hace referencia a cómo se siente una persona que ha iniciado la actividad vocal y no ha dado los pasos que tenía que dar, ¡¡¡pues hay que decir que esta persona se sentirá… ¿Cómo? Pues totalmente perdida!!!.
Perdida no solo en lo vocal, sino también en lo auditivo y evidentemente en su relación con los demás. Se sentirá fuera de lugar, y es que en ese momento posiblemente lo esté.
Sentiremos cansancio vocal, dolor, disfonía, pasado un buen rato nos iremos a casa con la voz tomada, pensando que es normal que la voz esté así, pero algo desilusionados porque no aprendemos la canción, etc, etc… ¡vamos! despistados por completo.
Intuimos que algo no funciona, pero… será lo normal, nadie me dice lo contrario pues… a continuar.
¡¡¡ noooo !!! No se debe sufrir… al menos cantando, cantar es disfrutar y si no estamos disfrutando, algo estamos haciendo mal, eso sin ninguna duda. Que no se nos haya dicho bien cómo tenemos que hacer las cosas, o que ni tan siquiera se nos haya dicho nada… pues también es posible, pero ya somos mayorcitos para reflexionar sobre lo que intuimos y sentimos y poder sacar conclusiones, conclusiones que nos harán crecer en la actividad y nos sacarán del estancamiento insano en el que nos encontramos.