Recuerdo la tv en blanco y negro, entonces no sabíamos que pudiera ser posible ver imágenes en color. Recuerdo incluso que se vendían unos plásticos que se ponían delante de la pantalla para simular colores.
Bueno pues aun siendo un ejemplo raro, me sirve para hacer una comparación con lo que sucede cuando una persona esta cantando fuera de su tesitura, o cuando se está cantando un personaje escrito para otro tipo de voz.
La partitura tiene principalmente junto con el ritmo, una tonalidad
Esa tonalidad tiene un sonido y ese sonido un color, que toda instrumentación que la interprete generará, como también tiene que ocurrir con la voz.
Si en un pasaje tenemos más influencia de los violonchelos y violas y lo tiene que cantar un tenor lírico o spinto, con más cuerpo en la voz, que suene mejor con la instrumentación y lo interpreta un tenor ligero pues… no sonará todo lo bien que debiera.
Sonará, sí, pero en «blanco y negro».
Evidentemente nos sirve el ejemplo con todo tipo de cuerdas e instrumentos.
Se huye de las tonalidades originales y de las voces correspondientes a cada partitura por falta de preparación.
Falta de preparación en quien la ejecuta y también en quien la escucha.
Tenemos una partitura escrita y de sobra contrastada que suena correctamente.
Tenemos una dirección musical que es quien debe cuidar y hacer la primera interpretación de cómo tiene que sonar y transmitirlo al resto de músicos INCLUIDOS CANTANTES.
Lo he repetido en muchas ocasiones, ¡ojalá las direcciones musicales pudieran elegir a sus músicos!
Se hizo tiempo atrás y dio como resultado grandísimas representaciones y grabaciones, pero se decía que era la dictadura de los directores.
Y ahora ¿de quien es la dictadura o más bien anarquía?.
Ahora todo en blanco y negro.
(Imagen de cabecera: By Erinc Salor (Personal archive) [CC BY-SA 3.0], via Wikimedia Commons)