Ayer trabajando una canción con una alumna que interpreta música ligera me topé con que al final de dicha obra, ponía “x 14”.
Tenía que repetir el final catorce veces… la propia alumna lo repitió tres veces, que no está mal y lo dejo diciendo que “bueno ya es todo el rato lo mismo”.
En mi opinión, no se puede ser más pobre en la creación y desde luego, hay que tener ganas de estar repitiendo catorce veces lo mismo como estribillo.
Entiendo que, si sumamos los estribillos cantados anteriormente, donde más o menos se repite la misma letra y los mismos sonidos, se repite lo mismo, unas dieciséis veces en toda la canción.
En mi opinión pobreza de solemnidad en la creación y evidentemente en la interpretación.
Ya decían los grandes maestros de la composición: “Si se puede crear, para qué repetir”.
¡¡¡AAAAAAH!!! Pero ahí está el problema.
¿Es tan fácil crear? ¿y qué es lo que creamos? ¿Una canción que repite unas dieciséis veces la misma música y la misma letra?
A mí personalmente me parece un poco escasa esta denominada “creatividad” pero… para gustos los colores.
Pero ya cantarlo y cantarlo… ¿Tan falto de otro tipo de creatividad está el género?
Quiero creer que no, estoy seguro de que no, pero ahí está la “obrita” y fue un éxito.
Me imagino en una galería de arte y que, en todas sus paredes, esté colgado el mismo cuadro.
Me imagino en frente del cuadro y del otro y del otro, siempre el mismo…lo mismo también sucede en alguna galería de arte, pero no creo que sean muchas las personas que se presten a estar mirando el mismo cuadro una y otra vez.
Pues bien, cantar infinidad de veces la misma letra y la misma música es de lo más habitual dentro del género.
A mí personalmente no me gusta, pero… en general suele tener aceptación, aunque no tengo ni idea de la causa exacta, aunque puedo intuirlo.
