La principal función vital de las cuerdas vocales, no reside en la fonación, reside en la respiración y en el cuidado de todo nuestro aparato respiratorio, y como consecuencia de ello, tendremos nuestra fonación.
La ejercitación correcta de las cuerdas vocales, en lo primero que debe incidir es en un cuidado de nuestra anatomía respiratoria, con todo lo que eso conlleva para un desarrollo normal de nuestra vida.
Cuando hacemos «burradas» con nuestro aparato fonador, pensamos que como mucho, lo que nos puede suceder es una «afonía» para entendernos mejor, o un pólipo, o un nódulo… pero por desgracia, en las personas que hablan mal o cantan peor, esto como que… es un mal menor.
Bueno en realidad, pudiera ser un mal menor si se compara con otros procesos que pueden ocurrir en las cuerdas y en todo nuestro aparato fonador.
Ningún mal es menor y menos en relación a la salud.
Pero, por ejemplo, si hemos tenido un mal funcionamiento de nuestras cuerdas vocales, este puede haber sido consciente o inconsciente, me explico.
Hay personas que hablan toda su vida fuera del sitio donde debieran hablar, esto se da por diferentes circunstancias como puede ser:
Estrés, problemas respiratorios, circunstancias ambientales o de logística, circunstancias de mobiliario donde se habla habitualmente, etc..
Como podemos ver, todo esto invita de alguna manera a forzar nuestra voz y adquirir un hábito en la fonación que no es el nuestro, y lo que hemos hecho es tratar de adaptarnos a la situación como buenamente hemos podido.
Del daño consciente… ya sabemos casi todo lo que hacemos, pero ni consciente ni inconscientemente sabemos de los problemas de salud que se nos pueden venir encima.
De todo esto que se está produciendo en nuestro organismo, no nos suele advertir nadie, y nosotros mismos, tampoco tenemos ni idea en lo que puede desembocar, que no es más que, si no tenemos una dolencia pronto, pues… nos vendrá más tarde y será cuando tratemos de saber ¿qué nos ocurre en nuestra voz?
También sabremos que lo de «menos» es lo que le ocurre a nuestra voz, esto de «menos» siempre muy entrecomillado.
Pero si comenzamos a tener problemas vitales en nuestro cuerpo, evidentemente la voz se verá afectada en grado sumo.
Continuamos en el siguiente artículo.
