Cuando una persona tiene que aprender una partitura, con su correspondiente letra y no sabe leer música, puesto que desconoce el lenguaje musical, el mecanismo que utilizará será el de la asociación de palabra y sonido.
Aprenderá el sonido de la nota o las notas que acompañen a esa palabra o viceversa.
Por esta razón ya he comentado en otras ocasiones, los muchos problemas que tienen estas personas que se ejercitan en la música de forma amateur, al igual que mucho profesional de algunos géneros de música, cuando se repite la misma palabra con notas diferentes en la misma canción.
O cuando tienen que hacer boca cerrada y no podemos asociar palabra alguna a estas notas. También sucede cuando tienen que aprenderse muchas notas con una sola vocal etc.…
Todo esto supone un auténtico problema para ellos y creo que las personas que exigen el aprendizaje de este tipo de partituras deben tenerlo en cuenta.
Habrá que tener más paciencia en el aprendizaje de estas partituras y buscar alternativas para llevar a buen fin esta tarea.
El hecho de poner una sola vocal haciendo varias notas, conlleva problemas añadidos y pongo un ejemplo:
La vocal «a» es una vocal que para una persona que no esté un tanto avezada en la técnica del canto, le producirá un sonido desgarrado, «abierto» en la mayoría de las ocasiones que la pronuncie.
Si va acompañada de consonante y en medio de una palabra pues… puede oírse menos el desgarro del sonido.
Pero si, por el contrario, le hacemos cantar a esta persona esa vocal, mal sonante y se la hacemos cantar sola y un buen rato pues… para que contar…
Y cada vocal tiene lo suyo, con lo cual, si las vamos haciendo junto con consonantes, o lo que es lo mismo, palabras enteras pues mejor.
Ocurre lo mismo con las agilidades, no solo hay que dar las notas, sino que también tienen que sonar bien.
