En un escenario el público verá en nosotros lo que nosotros queramos que vea, tanto para bien como para mal.
Les comento en muchas ocasiones a los alumnos que cuando se equivocan actuando no deben remarcarlo con muecas y muestras de disgusto, eso es lo que hace que el público en su gran mayoría se de cuenta del error.
Hay que proseguir como si no hubiera pasado nada, con esto además no nos distraeremos y continuaremos haciendo bien lo que continúa.
Las carencias provocan muchos gestos que sobran y se puede llegar a creer, que con ellos estas carencias pasarán desapercibidas.
A veces a estos gestos se les denomina actuar o meterse en el papel y sinceramente nada más lejos de la realidad.
Cuando un cantante está dando una nota difícil y está poniendo una cara como si le estuvieran matando o se estuviera ahogando pues… denota de todo menos que está metido en el papel.
A no ser que le estén ahogando de verdad, esta actitud nos dice las dificultades que tiene este cantante para afrontar esta nota, nos deja ver claramente todas sus carencias y todo, porque él mismo con su gesto nos lo está mostrando.
Porque por el sonido que haga, esté bien en su sitio o no, la mayoría del público no se enterará, pero con el gesto se enterará hasta quien no oiga casi nada.
Está muy bien acompañar un bello canto con unos gestos que correspondan a ello, es necesario pero… no estamos haciendo mimo.
Con la voz tenemos que ser capaces de expresar todo lo que sea necesario y después ayudarnos y completarlo con los gestos, pero no intentar con estos gestos tapar carencias, porque esto lo que da es un espectáculo pobre en los dos sentidos, tanto en la voz como en el gesto.
(Imagen cabecera: Diseñado por Freepik)
AAAAMÉN!!!!