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Las exigencias de Pollione en Norma de Bellini

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En esta ocasión le toca el turno a Pollione, rol que según la partitura debe tener, voz de tenor.

Es un tenor “de fuerza”, como mínimo un tenor lírico y de ahí hacia abajo, pudiéndose dar un tenor de timbre heroico, todo dependiendo del resto del elenco.

En la partitura de Norma, para el rol de Pollione, encontramos un aria como solista en el que dentro del recitativo y en algún momento más podemos escuchar a otro tenor; es el personaje de Flavio, tenor según la escritura de su papel más ligero que Pollione.

La escritura musical del personaje de Flavio, junto a Pollione, crea unos diálogos dinámicos, al tener la partitura de Flavio una escritura menos pesante que la de Pollione, quedando con ello clara la diferencia entre voces y personajes.

Dentro de esta aria, podemos observar las numerosas apoyaturas dentro de la partitura de Pollione, introduciéndonos así las diferentes agilidades que tiene que realizar la voz de este personaje durante toda la obra.

No olvidemos que estamos hablando de una voz de bastante tamaño, con lo cual todas estas agilidades conllevan mucho esfuerzo realizarlas correctamente.

Es muy interesante ver en la partitura y escuchar al ser cantado, cómo cuando se encamina la voz de Pollione hacia el “do”, todo está perfectamente preparado, con una progresión ascendente de notas en busca del desenlace en una nota extrema de la melodía y una vuelta a la zona media, de nuevo de forma progresiva descendente de notas.

Esta preparación hace que la voz tenga toda la facilidad posible en la ejecución del pasaje y con ello pueda ofrecer un mejor sonido.

Todo acceso a notas extremas está muy bien preparado, debiendo tener el tenor cuidado con algunos ataques directos a notas hacia el grave, una cuestión que en algunas ocasiones confiere su dificultad de no “calar” en ellos y sobre todo, conseguir un buen sonido en esta nota grave viniendo de unas notas agudas anteriormente.

Podemos observar también en diferentes tercetos, cómo actúa la voz del tenor, por ejemplo, el que se presenta estando Norma, Pollione y Adalgisa; en este terceto podemos observar con claridad lo importancia de que el personaje de Adalgisa sea interpretado por una mezzo-soprano.

Se puede observar cómo Adalgisa, en este terceto, tiene que mantener constantemente un buen sonido en la zona central del pasaje, mientras en la zona aguda, se alternan las voces de Norma y Pollione.

En otras ocasiones, en las zonas más bajas del pasaje, se alternan Pollione y Adalgisa, esta es una de las muchas causas por las que Pollione debe de ser como mínimo un tenor lírico.

En relación la parte del pasaje en el que participan Norma y Pollione, el tenor puede cubrir bien la parte baja, entre otras cosas debido a la octava de diferencia natural entre hombre y mujer. También debido a que estamos hablando de un tenor como mínimo, lírico.

Cuando nos encontramos con Pollione y Norma a dúo, además de la necesidad ya comentada de una voz de tenor con cuerpo y que se defienda bien en la zona grave y media, podemos observar que, en gran parte de estos pasajes, se intercalan las voces siendo menos los lugares donde coinciden y cuando lo hacen suelen dar notas casi semejantes, jugando con la octava natural entre ambos.

Forman un diálogo en el que Norma asume normalmente la parte aguda y Pollione la media.

En las zonas más agudas de Norma, Pollione se mantiene aproximadamente a una tercera inferior del sonido agudo de Norma, apoyando así y dando consistencia y base a dichos agudos.

Llegamos al terceto final donde podemos observar claramente cómo Bellini refuerza toda la sonoridad de la obra y forma unos acordes vocales consistentes, con Norma en la parte aguda, Pollione en la parte media y la menos aguda y con Oroveso en la parte grave y, por si fuera poco, esto acompañado por el coro.

Es de destacar el “casi bajo contínuo” de Oroveso y de los bajos del coro apoyando algunas de las bajadas de las dos voces agudas a zonas graves, asegurando así la fuerza de la tonalidad en que están y cubriendo esta zona complicada para dichas voces agudas.

(Fuente imagen de cabecera: Fundación BBVA, ABAO-OLBE: Norma)

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A tenor de lo dicho, escuchemos ahora famosos ejemplos

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